Sin embargo, cada edición tiene su singularidad, sus desafíos. Y cabe a la organización del Salão también transformar y renovar sus conceptos. Solo de esta manera es posible sostener la premisa de ofrecer a São Paulo un recorte fiel de lo que actualmente puede ser visto en los principales acervos del país.
Una vez más, este objetivo se cumple. Y por este motivo, a lo abramos las puertas de nuestra Edición 2006, compartimos con nuestro público la sensación del deber cumplido.
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